“Quizá ya ha ocurrido, está pasando. Desde la confluencia y la divergencia se construye espacio, se articula afecto, se vive un lugar compuesto de capas (…)”
Así concluye el texto que Dalia de la Rosa ha escrito para la primera edición de “Cuaderno Confluencias. Diez años de redes y apoyos”, una publicación coordinada por esta reconocida historiadora del arte y comisaria independiente, que se presentará el próximo viernes 30 de enero a las 19:30 horas en la Fábrica de Creación junto a la directora del programa, Carmen Quijano; y otros agentes culturales participantes.
Con este primer cuaderno, descargable en esta web y del que se han podido imprimir cien ejemplares, el programa de residencias culturales Confluencias, reconocido en la convocatoria de subvenciones 2025 de la Fundación Santander Creativa (FSC), revisa sus diez años de existencia a partir de textos reflexivos e intervenciones de algunos de los artistas involucrados en el proyecto.
Muchos de ellos, como Guillermo de Foucault, Amaia Bregel, María Villacorta, Vicky Kylander y María Von Touceda, asistirán a la presentación y compartirán con el público su experiencia en el programa. Una iniciativa que, desde 2016, ha logrado, entre otros objetivos, generar una red de contactos y transferencias profesionales entre los agentes culturales y creativos de la ciudad y los foráneos.
“Esta publicación se concibe como una revisión de un proyecto que, en esta década, ha apostado por el cuidado de lo local -desde una perspectiva relacional- abriendo espacios de encuentro entre agentes culturales de distintas regiones para fortalecer y nutrir el tejido artístico de Cantabria”, recuerda Carmen Quijano, la gestora cultural que dirige el programa.
Reforzamos así “la memoria viva de lo acontecido recogiendo la diversidad de experiencias y, al mismo tiempo, planteamos una herramienta abierta y permeable, capaz de disparar preguntas, relatos e imaginarios hacia otros lugares; hacia otras formas de pensar y hacer cultura”, asegura Quijano.
“No se busca un final”
En este primer cuaderno ha participado, por ejemplo, Amaia Bregel, la creadora santanderina que resultó elegida- tras la apertura de una convocatoria pública- para desarrollar una residencia artística en Castelo Studio, el espacio que dirige la artista Iria do Castelo en Galicia.
Bregel realizó una serie de pequeñas piezas que se recogen en la publicación; un trabajo titulado “Objetos Pictóricos” en el que, por una parte, hace referencia a la preocupación pictórica y, por otra, explora el juego, “lo lúdico”.
“Como sucede en los juegos que me interesan, no se busca un final o una victoria, sino una experiencia de permanencia, de quedarse mirando”, afirma Bregel. También han participado Raúl Hevia, Guillermo de Foucault, Vicky Kylander y María Villacorta: “creadores que dan cuenta de la diversidad de lenguajes y prácticas artísticas que convergen en Santander”.
Además, en los textos encontraremos las reflexiones de la crítica de arte y escritora María Von Touceda y de la comisaria independiente y educadora Manuela Pedrón Nicolau, “quienes apuntalan esta heterogénea edición desde la memoria del encuentro, la relación de las prácticas con el territorio y un análisis sobre los sistemas caducos de competitividad en la institucionalidad del arte contemporáneo”.
Recordatorio
Confluencias fue uno de los proyectos reconocidos en la convocatoria de subvenciones generales 2025 de la Fundación Santander Creativa (FSC). Concretamente en la modalidad Cultura Trayectoria; dirigida a proyectos ya consolidados.
Las actividades comenzaron durante la celebración de la feria Artesantander con una mesa sobre redes, creación y extensión en el sistema cultural y continuaron con diversos encuentros profesionales celebrados en el Faro de la Cerda en base a tres grandes bloques: residencias, gestión de espacios y mercado, visitas a estudios y exposiciones de la ciudad. También se celebró una residencia en Castelo Studio y un taller con Iria do Castelo en la Fábrica de Creación.
*Imagen del cuaderno y fotografías de las piezas creadas por Amaia Bregel durante su residencia en Castelo Studio. Las fotos de las piezas las hizo Ana Martín, de Estudio La Central.

















